Taman Negara

Taman Negara

A las siete y media ya estabamos en cancion preparando la mochila para la aventura. Algo de ropa, saco, mosquitera, repelente, mechero. navaja, chubasquero… ayudamos a Diana a hacer la suya tambien y salimos a desayunar. Un buen desayuno, el cual tardo rato en venir y bien de agua, dejando el restaurante sin existencias.

Los minimarket estaban cerrados por lo que tuvimos que apañarnoslas comprando en puestos callejeros. Arroz y dulces locales para los suiguientes dos dias, tanbien teniamos algo de chocolate para la ocasion. Nos montamos en la barca que cruza el rio, 1RM y al parque nacional.

Kuala Tahan

Kuala Tahan

El parque nacional de Teman Negara tiene un area de 4.343 km (tres veces el tamaño de Singapur) y es un bosque tropical que se formo aproximadamente hace ciento treinta millones de años. Ademas el territorio del parque ha sido habitado por el hombre desde al menos hace 2.000 años. Todavia habitan en los alrededores del parque poblaciones autoctonas.

Lo primero de todo es acercarse a la taquilla de entrada y pagar. Entrada 1RM, camara de fotos 5Rm y cama en el observatorio 5RM. Se te facilita un mapa poco detallado y pregunta por el trayecto que vas a tomar. Unas pocas indicaciones y marcha.

El primer km entre turistas en chancletas, carteles informativos de fauna y flora, hasta una atraccion de tirolinas a la que no fuimos. Despues jungla. Se acaba el paseo y empieza lo duro, densa jungla de verdad. Piso muy irregular, ramas y raices por todas partes, subidas bajadas…

Comenzamos alegremente, a buen ritmo parando lo justo para beber agua y escuchar la jungla. Caminabamos al borde del rio asi que no habia perdida. La sorpresa fueron unos nauseabundos bichos chupasangres que segun ibamos avanzando se multiplicaban. Jodidas sanguijuelas!!!!!!!!!!! Al principio risas, que si me pongo el pantalon por debajo de los calcetines, un poco repelente pero al rato, al volver a mirar los calcetines vi como algo se movia dentro. Movi un poco el calcetin y hay estaba el bicho chupa que chupa. No te das cuenta de que esta hay. Nunca se sabe si tienes uno pero es facil quitarlos, unos chorros de repelente o fuego. Lo malo es que la herida tarda en cerrarse un rato.

Caminamos un unas 3 horas hasta la primera parada. Comimos algo nos quitamos unos cuantos chupasangres y vuelta al camino. Habiamos recorrido menos de lo previsto, Diana no era muy habil pero fuerza de voluntad y orgullo tenia de sobra.

Seguimos caminando esquivando y disfrutando. La verdad es un placer caminar por la jungla, es precioso, aunque animales no se cruzaron a nuestro paso. Te sientes libre y te das cuenta de que hay solo y sin ayuda estas perdido.

Para nuestra sorpresa nos topamos con una aldea de los pobladores de estas tierras. La cruzamos intentando pasar desapercibidos para no interferir. Preguntamos cuanto nos quedaba a uno que nos vimos en el camino, unas 3 horas caminando dijo. Nos dejo paso, iba descalzo con una cervatana enorme, algo pequenito pero con una enorme sonrisa. Al hombre no le molestaban ni las sanguijuelas ni los mosquitos, afortunado.

Tres horas??? Tuvimos que caminar unas tres para llegar al cruce donde tuvimos que animar a Diana a seguir con nosotros. Habia un obserbatorio a 500m cerca de un embarcadero y penso en retirarse porque era consciente de que nos retrasaba el paso y estaba derrotada. Con empezamos con ella y con ella ibamos a terminar. Una horita mas caminado y tras 13km llegamos al destino.

El obserbatorio es un edificio simple a unos 5 metros de altura. Comodidades las justas, un baño sucio, 2 ventanas laterales y un mirador hacia un pan de sal. Las literas, de madera noble, ideales para descansar tras la paliza. Aun asi, es un placer llegar quitarse la mochila cambiarse de ropa y sentir la jungla en la seguridad de las alturas.

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El observatorio

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Xiker y Diana

Nos cambiamos de ropa comimos y comentamos la caminata. Esperabamos otro huesped pero estaba tardando en llegar. Nos dimos una pequeña vuelta por los alrededores y nos sentamos en el mirador.

Pan de sal

Pan de sal

Cuando empezaba a oscurecer llego Adrian. Cansado y algo preocupado. Se alegro de vernos alli.  Este aventurero ingles venia solo, tenia  de 32 anos  y estaba dando la vuelta al mundo tras quedarse sin trabajo.

Ahora venia lo divertido. Elegimos el obserbatorio mas alejado y menos transitado posible en la ruta de un dia para sentarnos a esperar a que los animales salgan de su escodite y se acerquen al pan de sal que teniamos delante.

Esperamos y…

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