Odio madrugar y mas si para dejar un sitio tan maravilloso como Pai. Pero que le vamos a hacer, reconozco que la vida del viajero es dura.
Tras entregar las motos para recuperar nuestros pasaportes, unos energeticos noodles y a la estacion de bus. Llegamos justo a tiempo y nos metimos en las dos ultimas plazas de una furgoneta con aire acondicionado por 150BHT cada uno.
Primer destino la estacion de autobuses de Chiang Mai, que mal volver a encontrarte a los conductores de tuc tuc siguiendote hasta convencerse de que ivamos a coger otro bus. En menos de media hora saliamos en direccion a Chiang Rai. El viaje fue una tortura, parecia que el bus no tenia suspensiones, ibamos botando todo el rato, con lo que me gusta dormir!! Leer más