
Danau Maninjau
Gracias a la intransigencia de Ur y en vista de que del minivan no nos bajabamos ni a tiros, la encargada les dio un poco de dinero a los conductores y marcha. Vaya pareja de conductores, todo estilo. Un piti en una mano, la otra fuera de la ventanilla y silbidos a todo lo que se movia. Bukittinggi era un caos para conducir y no parecia muy vistoso. Nada mas alejarnos del jaleo empezaron a darle caña al coche. Iban con prisa y tenian muchisima cara por lo que nos intentaron dejar en el pueblo anterior. Pero el destino era un lago, asi que les hicimos saber que hasta que estuvieramos en la orilla de lago no bajabamos. Leer más
























