
Iboih
Sin hacer mucho ruido sali al porche, mire las vistas y no puede contenerme. Me puse el bañador, cogi las gafas de buceo y a nadar. Que gozada!!! Agua cristalina templadita, coral y peces por todas partes. Nade un buen rato y hambriento fui al encuentro de Ur. Seguia en la cama. Le di la turra y salimos al porche a charlar.
Mientras se daba un bañito aprobeche para ordernar mis cosas y tras un rato charlando para hacer tiempo, fuimos a desayunar/comer. Con calma disfrutamos del te y arroz dimos un paseo. Seguimos las recomendacion de un joven sueco el cual nos dijo que debiamos visitar un Coral garden en la pequena isla de enfrente, Rubiah.
Caminando preguntamos por transporte. Aqui no hay cajeros y no teniamos pasta. Estabamos en vispera del aniversario del Tsunami y no era seguro que los ferrys funcionaran. Resulto que si habria un servicio especial.
Alquilamos mascaras de buceo, aletas y al agua. No fue sencillo llegar, nadando las distancias son siempre mas largas de lo que parecen desde tierra y las corrientes siempre van el la direccion opuesta. Un rato y muchas brazadas despues llegamos a la isla. De ensueño. Preciosa y praticamente deshabitada. Solo unos pocos bungalows regentados por una familia. Caminando escuchamos ruidos giramos la cabeza y pudimos disfrutar de las vistas de un lagarto gigante, mas de metro y medio seguro pero nada mas darse cuenta de nuestra presencia desaparecio.

Pulau Weh
Dimos una vuelta por la isla, se puede recorrer en 10 minutos y tras preguntar por el lugar de buceo al agua. Pasamos de largo el coral garden pero disfruamos de infinidad de peces tropicales. Llegamos al punto donde nos dijeron que no debiamos pasar por las corrientes y vuelta. Llegando a la playa, el vivo color del fondo nos llamo la atencion y alli estaba, el precioso coral garden. Que vida y que color, lasima que cada vez queden menos. Este era una pasada, no hay palabras para describirlo, de portada de nacional geographic. Ur se retiro mientras yo seguia y seguia hasta…
Algo paso muy rapido a mi lado y no era de colores. Lo busque y para cuando me di cuenta alli estaba nadando entre tiburones de arrecife. El pulso se acelera, buscas salida pero lo mejor relajarse y disfrutar. No son grandes pero si muy rapidos, aparecen y desaparecen y es imposible controlar mas de uno. Al rato te acostumbrar y disfrutas. Esplendido, que animal mas bello, el depredador perfecto. Excitado fui en busca de Ur, no se lo podia perder.
Tras un ratito y cansados de nadar nos sentamos en la preciosa playa y decidimos volver. La vuelta fue mas facil, no habia tanta corriente. Eso si nos costo llegar.
Entregamos lo bartulos y nos relajamos. La tranquilidad y belleza de este lugar invitan a la contemplacion asi que a disfrutar haciendo nada. Antes de oscurecer nos duchamos al modo rustico, palangana y a cenar.

Xiker

Iboih
No hay muchos turistas en la isla por lo que compartimos mesa con la misma gente de la noche anterior, charlamos y tras un largo rato esperando cenamos. La prisa no existe aqui, mejor ir con tiempo a cenar y no cuando ya estas hambriento.
Un ultimo te y al bungalow. Un ratito de lectura y a la cama.
1 comentario
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kaixo lagunok!
Por fin una buena pagina para comentar vuestras aventuras de verdad y no como si fueran historias de Charles Bukowski. Espectacular las imágenes que me habéis echo imaginar en mi mente, sobre todo con lo del coral y lo del tiburón que andaba por ahí metiendo miedo de verdad. Ah coño si sale Xiker en una hamaca… bueno pareja la verdad es que siento envidia de la buena y sobre todo en estas fechas, ya os imaginareis porque. Nos vemos en San Fermín a no ser que me pasa antes por allí. Un abrazo mu fuerte.