
Uniforme
El chico del guesthouse nos acompaño a la carretera principal para ayudarnos a coger un bemo y poder pagarle, ya que solo teníamos un billete de 100000IDR y no tenia cambios. Al final no consiguió cambios y nos rebajo el precio de la habitación a 50000IDR, buena gente. Nos costo encontrar un bemo que fuera a nuestro destino, pero tras esperar media hora dimos con uno. El precio hasta Lubuk Basung fue de 8000IDR pero tuvimos que hacer un pequeño transbordo, estas cosas nunca se saben.
En Lubuk Basung montamos en otro bemo por 3000IDR a la estación de autobuses, que al final no nos llevo a la estación porque el conductor vio un autobús que se dirigía a Padang y paro delante de el para que lo cogiéramos. Eso si que es buen servicio. Tardamos un montón de horas en llegar y el precio fue de 15000IDR.
El primer contacto con esta gran ciudad de unas 800000 personas no fue demasiado buena, el autobús nos dejo a las afueras de Padang en medio de un insoportable atasco con sus respectivos bocinazos made in Indonesia. Cogimos un bemo al centro por 2000IDR y nos dejo en un mercado lleno de gente y coches. Las mochilas cada vez pesaban mas y necesitábamos encontrar un alojamiento barato lo antes posible. Preguntamos a los locales, pero no tenían mucha idea de hosteles ni de ingles. Por suerte Xiker encontró una chica que hablaba un ingles perfecto y nos guío hacia la zona de guesthouses de la ciudad. Caminamos unos 20 minutos hasta llegar a la playa, lugar donde se puede encontrar alojamiento en Padang. Por el camino preguntamos algunos hoteles y hosteles pero los precios eran desorbitados, la verdad empezamos a preocuparnos por no poder encontrar algo mas barato. La noche comenzaba a amenazar y seguíamos con la mochila en la espalda y sin sitio para dormir. Tras recorrernos la mayoría de alojamientos de la zona costera de Padang, nos dimos cuenta que teniamos que hacer un esfuerzo en el presupuesto diario ya que lo mas barato que habíamos encontrado era el cutre Hostel Emmanuele por 150000IDR. No sabéis la rabia que nos dio pagar el maldito hostel unos 12 euros.
Lo único bueno que nos paso en Padang fue conocer a Eri Maria una chica que nunca olvidaremos. Ella mientras rellenaba una reserva en el nuestro hostel leyó que éramos de Euskal Herria y como un jefe suyo tambien era Vasco nos hizo caso. Empezamos a hablar con ella y terminamos la conversación quedando para el seguiste día para que nos ayudara con el alojamiento en las Menatawai, ya que ella trabajaba organizando tours para surfistas pijos que alquilan yates a preio de oro. A nosotros nos vino genial, no teníamos ni idea de como funcionaban las Mentawais.
Nos duchamos y fuimos a comer algo baratito. Después navegamos en un ciber cercano hasta que nos echaron. Nos metimos a la cama con la mala sensación que nos habia transmitido Padang y con ganas de irnos lo antes posible a las paradisiacas islas de Mentawai.
















