
Como nos miraban...
Nos despertamos temprano, pagamos el guesthouse y con las mochilas al hombro empezamos a caminar hasta la estacion de autobuses, que esta a unos dos kilometros del cetro de Bukit Lawang. Estabamos perezosos y el sol empezaba a calentar, sin pensarlo dos veces regateamos un becak que nos acerco al autobus.
No tuvimos que esperar nada, llegar y montamos en el bus a Medan. El trayecto nos costo 10000IDR por persona y se tarda unas dos horas. Una vez mas nos invadieron un monton de musicos dispuestos a destrozarnos los oidos a cambio de unas monedas, por supuesto que nos les dimos ni un duro. Montar en este tipo de autobuses publicos es una experiencia que no hay que dejar pasar, en estas situaciones vives realmente la verdadera Indonesia. Hay muchos turistas que intentar viajar siempre que pueden en autobuses privados para turistas, ellos se lo pierden!
En Medan estuvimos obligados a coger un bemo por 1000IDR para que nos acercara a la estacion de autobuses Amplas. Y aqui fue donde nos llevamos el disgusto. Por las fechas cercanas a navidad, no teniamos ningun autobus economico para poder ir a nuestro siguente destino, Danau Maninjau. Por lo tanto estuvimos oligados a comprar el unico ticket que nos ofrecieron, por el precio de 305000IDR unos 25 euros, casi nada. Lo que no sabiamos es que el viaje iba a ser una autentica tortura.
Todo comenzó con un retraso de media hora en la estación de autobuses hasta que un coche particular nos recogió. La primera parada fue en la oficina de los hijos de puta de la agencia de viajes. Aqui nos hicieron esperar mas de dos horas, mientras que millones de niños nos daban la pelmada. Cuando creíamos que realmente nos iban a timar y nos iban a dejar abandonados en Medan, por fin llego la deseada minivan. Si todo esto fuera poco, intentaron cambiarnos a los incomodos sillones traseros. Con la mala hostia que tenia, según lo intentaron casi le salto al cuello. Lo único que quería era que arrancara la dichosa minivan!
Unas tres horas mas tarde ya estábamos en la carretera dirección Danau Maninjau, pero cuando parecia que la situacion no podia empeorar mas, el conductor empezo a hacer paradas para recoger mas gente. Y si esto fuera poco, el equipaje de los que montaron como no entraba en el maletero, nos lo pusieron debajo de nuestros pies. La furgotena bastante pequeña era y ademas ahora ni siquiera nos entraban los pies. Yo no me lo podía creer…
Pues imaginaos el viaje que tuvimos, unas 24 horas sin poder coger postura, casi sin dormir, terrorífica música, equipaje de lado a lado, un millón de paradas para descansar y cambiar de chofer… vamos el peor viaje en autobús de nuestras vidas!!! Menos mal que al menos el paisaje merecía la pena y pudimos matar unas cuantas horas mirando arrozales y pequeños pueblos.
Cuando llegamos a Bukittinggi los dos conductores que venían con nosotros se bajaron de la minivan y montaron dos chavales para remplazarlos. El asunto volvía a oler mal, a menos de una hora de nuestro destino cambio de conductores? Muy raro. Primero fuimos al centro de Bukittinggi donde todos los pasajeros se bajaron, Xiker y yo habiamos pagado un suplemento para llegar a Danau Maninjau. Arrancaron la furgoneta y a los cinco minutos estábamos delante de una agencia… Mi paciencia hace mucho que se había agotado y según salió la supuesta dueña explicando que no nos podían llevar, me puse muy serio y un poquito violento gritando todo lo que se me ocurría…
















